Creo que no es necesario repetir la situación anómala, crítica y cargada de ansiedad que estamos viviendo estos días. Pero esta traductora que suscribe tiene bastante experiencia con el teletrabajo (forma parte intrínseca de nuestra profesión) y, aunque a lo largo de mis años de experiencia he contado con oficina física, en los últimos tiempos teletrabajo mucho. Así que me lanzo a daros algunos consejos para teletrabajar con eficacia y eficiencia desde esta entrada de mi Octoblog.

De todas formas, no podemos olvidar que, en esta extraña situación, hay algunos condicionantes importantes, como el hecho de tener a nuestras familias alrededor (los niños son una gran fuente de distracción), por lo que esta es una variable inevitable que debemos tener en cuenta.

01.

Organiza bien tu jornada de trabajo. Conviene fijarse unos horarios más o menos estables en los que trabajar, nada de remolonear en la cama ni aprovechar la tranquilidad de la noche para producir; aunque teletrabajemos, seguimos siendo seres sociales (aunque ahora estemos en aislamiento social) que necesitan rutinas. Esto te permitirá mantener una actividad productiva y no caerás en el agotamiento ni en la procrastinación.

02.

Pacta con tu pareja. El hecho de que estés teletrabajando no implica que debas asumir tú todas las tareas del hogar por el simple hecho de estar más en casa. Sí, estás en casa, puede que incluso en zapatillas (hablamos de eso en el siguiente punto), pero esto no implica una sobrecarga de trabajo. Estás trabajando, pero no encargándote (exclusivamente) de todo lo que implica la casa. Como hemos dicho antes, organiza una jornada laboral y, el resto de las tareas, las realizas (realizáis) en el tiempo que quede tras el trabajo. Puede resultar muy tentador remover un poco las lentejas para que no se quemen mientras trabajas, pero yo recomiendo encarecidamente organizar toda la logística de manera que, cuando estés trabajando, realmente trabajes (desde la oficina no puedes sazonar el guiso). Bueno, está permitido abrir la puerta al repartidor de Amazon, eso sí.

03.

Aséate, acicálate y quítate el pijama. Sí, es muy tentador trabajar en pijama, con un moño cogido de cualquier manera y con la cara sin lavar, pero en nuestro subconsciente se ancla un mensaje de dejadez directamente proporcional a nuestra capacidad productiva. Empieza el día como sueles hacerlo normalmente: con una ducha, un cambio de ropa y un buen desayuno. Esto ayudará mucho a tu disposición para el trabajo. Se permiten las zapatillas de casa, no obstante, que tampoco hay que forzar los pies sin necesidad.

04.

Limita las visitas al frigorífico y el WhatsApp. Está muy a mano, lo sé, pero es muchísimo más recomendable hacer una pausa para el café (con pintxo incluido, si hace falta) que pasear constantemente hacia la nevera. Tu báscula y tus vaqueros lo agradecerán. Y con el WhatsApp y las redes sociales… cuidado. No hay moros en la costa (jefes), pero son distracciones que se notarán en tu eficiencia.

05.

Asegúrate de que tu conexión a Internet sea fiable. A veces lo barato sale caro y debemos tener en cuenta todo el flujo de datos que vamos a utilizar desde casa, por lo que no escatimes en una buena conexión a Internet (ni en un antivirus de confianza).

06.

Instálate en una zona concreta de tu casa. Y mantén el orden. Deberás consagrar un espacio a tu trabajo, a tu ordenador, a tus papeles… Evita en la medida de lo posible que esa zona esté “contaminada” (no por el bichito con corona, precisamente) por dibujos de tu progenie o papeles del tipo “lista de la compra”. Orden y limpieza, ahí está la clave.

07.

No te saltes los horarios de comidas. Esto se relaciona con los puntos anteriores relativos a la auto-disciplina y el control de peso, es importante mantener un orden y unas rutinas tanto para tu productividad (el cerebro también se alimenta), como para tu salud.

08.

Y acuérdate de Nekane Says. La traducción no necesita salir de paseo, por lo que desde nuestra casa podremos seguir ofreciendo el servicio que necesitas, incluso en estos tiempos de confinamiento. A veces el hecho de tener que llenar huecos en nuestro día a día nos agudiza el ingenio y la creatividad, así que igual es buen momento para trasladar a otros idiomas todo aquello que tenemos en mente para la internacionalización de nuestro negocio, por ejemplo. La interpretación sí que suele requerir la presencia física del profesional, pero también puede ser esta una oportunidad para explorar nuevas opciones, como las videollamadas, webconferencias…

Aprovechemos estos momentos de crisis para reinventarnos, reconstruirnos y adoptar nuevos hábitos. Esto va a ayudar también al medioambiente, ya son evidentes los datos de descenso de la contaminación… igual es buen momento para plantearnos un cambio de paradigma y apostar por el teletrabajo, que no solo reduce muchos desplazamientos, sino que también ayuda a conciliar vida profesional y vida familiar. Pensemos en ello. Ahora es por nuestra salud, pero mañana puede ser por nuestro planeta.

En Nekane Says nos preocupamos por mantenernos siempre al día en todo lo relativo a las lenguas, la traducción y la interpretación y, por supuesto, al teletrabajo. No dudes en ponerte en contacto a través del formulario de contacto de la página de inicio para que podamos ofrecerte el mejor servicio para tus necesidades de traducción, interpretación y edición de textos y documentos.