Para los paganos en la materia, no siempre es fácil distinguir entre traducción e interpretación. Recuerdo los años en los que estaba en la universidad y me preguntaban qué estudiaba. “Traducción e Interpretación”, respondía yo, a lo que me decían: “Nunca supe que tenías interés por convertirte en actriz”. Y ahí me tocaba ponerme a disertar sobre lo que es la interpretación. Explicar qué es la traducción y la profesión de traductora era “algo” más sencillo, aunque siempre acababa decepcionando a mi interlocutor cuando le confesaba que “solo” traducía de 3 idiomas a mi lengua materna…

Por ello, trataré de aclarar en estos 8 puntos de esta entrada del Octoblog a qué nos referimos con traducción e interpretación:

01.

Traducir no es simplemente pasar de un idioma a otro. Obviamente, para traducir con garantías, es absolutamente imprescindible dominar tanto la lengua de origen como la de destino, pero me temo que es un poquito más complejo que eso. Traducir implica necesariamente aprender constantemente, actualizarse, investigar, documentarse… porque un mismo término, en depende qué contextos, tiene mil y una posibilidades de traducción. Por no hablar de las referencias culturales, que implican más de una adaptación y aclaración para no perder su sentido en el texto de llegada. Esta cita de François Grosjean, experto en Psicolingüística, me parece muy acertada: “Ser un buen pianista implica mucho más que tener dos manos. Ser un buen traductor o intérprete implica mucho más que saber dos idiomas”.

02.

Interpretar no es subirse a un escenario. A veces hay que hacerlo, sí, especialmente en las ruedas de prensa o cuando se hace consecutiva ante un auditorio, pero, en el contexto de las lenguas, nos referimos a interpretación cuando “traducimos” desde un discurso oral o cuando nuestro producto final (interpretación) es oral. Recuerda: siempre que hables de consecutiva, simultánea, enlace o bilateral, te estás refiriendo a interpretación, no a traducción.

03.

Ser traductor/a no significa que somos diccionarios con piernas. Aquí conecto con el punto 01 anterior: a veces la traducción de un término requiere una ardua tarea de investigación para dar, precisamente, con esa traducción sublime que no deje lugar a dudas, así que… sí, consultamos diccionarios (muchos), bases de datos terminológicas y todo tipo de fuentes que nos permitan dar con aquella palabra que buscamos.

04.

Sí, la interpretación es complicada, pero no somos superheroínas ni superhéroes con superpoderes. Afortunadamente, toda habilidad puede entrenarse y la interpretación no es una excepción. La interpretación simultánea, que suele ser la más vistosa y la que más llama la atención, requiere precisamente eso, simultanear tareas (¡a que ahora entiendes por qué el logo de la que suscribe es una pulpa con 8 tentáculos que la convierte en multitarea!), algo que hacemos mucho más de lo que creemos en nuestra vida cotidiana cuando, por ejemplo, vamos conduciendo, cambiamos de marcha, miramos el velocímetro, estamos atentos a las señales de tráfico, al resto de conductores, peatones… Desgraciadamente, en simultánea no tenemos frenos ni marcha atrás, como bien explica Pyotor Avaliani, intérprete ruso en la ONU: “La interpretación simultánea es cono conducir un vehículo que tiene volante, pero que carece de frenos y marcha atrás”. Simultaneamos a todas horas porque hemos interiorizado todas esas tareas y nos salen de forma automática. Pues algo parecido ocurre con la interpretación simultánea.

05.

Ser traductor/a no nos convierte en genios que entienden las letras de las canciones la primera vez que las oyen. Esto es recurrente: “Ay, me encanta esta canción, ¿me traduces la letra? Para ti será muy sencillo”. Pues no, no es muy sencillo, ya he explicado que traducir implica mucho más de lo que se puede pensar, pero es que, además, las letras de las canciones suelen tener mucha tela que cortar (como los poemas, los chistes…)

06.

Interpretación consecutiva, simultánea y bilateral o de enlace. Estas son las principales modalidades de interpretación:

La consecutiva consiste en interpretar el discurso del orador original a continuación de su intervención, esto es, “repetir” su discurso en la lengua de destino. Suele ser la opción preferida para ruedas de prensa o anuncios breves. Hay que tener en cuenta que la duración del evento se duplica por la interpretación.

La simultánea se realiza al mismo tiempo, de manera simultánea, como su propio nombre indica, y requiere un equipamiento técnico específico para poder hacerlo. La gran ventaja es que no se alarga el tiempo del evento en cuestión. Es la opción preferente para congresos, conferencias y clases magistrales, así como para reuniones entre bastantes personas que requieren interacciones rápidas.

La interpretación bilateral o de enlace es la que se emplea en reuniones, negociaciones e interacciones en general. Es una especie de consecutiva, pero con intervenciones más breves y en la que el intérprete sirve de puente entre dos interlocutores y trabaja en una y otra dirección. Suele ser la opción elegida cuando se requiere una interacción constante entre las dos partes.

Existen otras sub-modalidades (chuchotage, interpretación remota), pero estos son, a grandes rasgos, los principales modos de interpretación.

07.

La traducción y la interpretación jurada solo la pueden hacer los profesionales con el nombramiento pertinente. Este tipo de traducción e interpretación “oficial” implica que el profesional que se encarga cuente con el nombramiento para ello del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación. Este profesional se responsabiliza plenamente de su trabajo. Estas traducciones e interpretaciones juradas van firmadas, selladas y certificadas por el/la traductor/a-intérprete jurado/a. Por tanto, solo estos profesionales pueden realizarlas. Aquí no nos referimos a la temática del encargo en sí, sino al uso o destino que se le va a dar al documento o el contexto en que se realiza la interpretación (juzgado, corte de arbitraje, notaría). El profesional se convierte en una especie de notario de la traducción o la interpretación (salvando las distancias) y da fe de que el contenido es fiel y completo y se corresponde totalmente con el original.

08.

Y acuérdate de Nekane Says. Aquí te ofreceremos el profesional más adecuado (traductor/a, intérprete o revisor/a) para el servicio que precises y que cuidará con mimo de tu texto o discurso para que el resultado satisfaga tus expectativas. Siempre trabajamos con profesionales titulados, especialistas y nativos de la lengua de llegada. No dudes en pedir presupuesto e información a través del formulario de contacto de la home.